1)
Reparación de partes blandas posteriores
según ha sido descito. Fracasamos con técnicas
que realizan la identificación con material de sutura,
con sección en las fibras musculares de los rotadores
cortos y su ulterior sutura [23]
y nos parece ilusorio el dejar "un pequeño muñón de
tejido en el fémur posterior para facilitar la reparación
al cerrar" [24]
sin que interfieran el introducir la raspa femoral.
Consideramos más seguro integrar dicho muñón en el
colgajo capsular y mantener la unidad de estas estructuras,
dado que se posibilita su reinserción firme. Además,
según nuestra técnica, se reduce en alguna medida
el espacio creado dentro de la cápsula, debido a la
desproporción de la cabeza anatómica resecada y la
protésica, para que ésta pueda ser contenida con más
eficacia.
2)
Utilizar cabezas grandes, es una posibilidad
que ha surgido con los polietilenos entrecruzados
ya que hacen innecesario utilizar las cabezas pequeñas
(de baja fricción) [25].
El mayor volumen de la cabeza permite que puedan ser
abrazadas por la cápsula, como se decía en el párrafo
anterior, para que ocurra lo que en la anatomía normal.
También se aumenta la tolerancia al "pistoneo", al
tener un radio mayor. [26].
3)
Respectar el voladizo femoral ya que, además
de las consideraciones biomecánicas que han sido expuestas,
se logra la tensión adecuada de las partes blandas
que condicionan la estabilidad. Ésta debe ser
verificada con los componentes de prueba, comprobando
que el fémur no choque en la pelvis al realizar la
rotación externa en extensión de la cadera y que no
se pincen las partes blandas en flexión-rotación interna,
ya que actuarían de fulcro y se ocasionaría la luxación
de la prótesis.
4)
Utilizar referencias anatómicas locales para
asegurar la posición del cotilo, dado que nuestros
resultados clínicos han sido mejores que al utilizar
guías instrumentales espaciales; como ha sido expuesto
con nuestros resultados.
En
la guía de la imagen, que abandonamos por dificultades
con las partes blandas, se toman referencias en el
Surco Subcotiloideo, el punto opuesto del techo (diagonal)
y en el Borde inferior "U". Es posible que los navegadores,
superando dificultades referidas con los diversos
tipos de guías, puedan asegurar la implantación correcta,
pero, consideramos, que siempre se requerirá una comprobación
anatómica in situ.
5) Utilizar
polietileno con el reborde antiluxante en la posición
póstero-inferior del cotilo; con lo que se pretende
evitar la luxación posterior por decoaptación de la
cabeza en flexión [20].
6) Evitar
la situación alta de CR, utilizando componentes
acetabulares del tamaño adecuado a la superficie ósea
disponible; según el cálculo preoperatorio que ha
sido expuesto. Los cotilos displásicos requieren reconstruir
el CR utilizando injertos, cotilos oblongos o de Tantalio
con aumentos (TMT®).